¿Pero dónde está el enemigo? La impotente ausencia de vectores frente al capitalismo difuso

Tenemos cada vez más identificados a los responsables de la crisis y de los ataques que sufrimos. Lo llamamos banqueros, capitalismo, sistema financiero, régimen, 1%, los de arriba o simplemente “el sistema”. Es un paso importante, a pesar de que siguen siendo definiciones muy genéricas y no tan extendidas ni consensuadas como nos gustaría. Así pues y en cualquier caso, el (grueso del) problema no reside tanto en esta identificación, sino en su localización: ¿dónde está el capitalismo? ¿Quién es exactamente el 1%? ¿En qué personas e instituciones se concentra y concreta el “sistema”? ¿Qué cara tiene el régimen?

La Comisión de Extensión de la Asamblea Popular de Villabajo ejerciendo de vanguardia del movimiento

No se trata de un problema teórico ni de un ejercicio conceptual que nos atormente intelectualmente, sino de un déficit táctico: ¿en qué acciones concretas traducimos nuestra estrategia anticapitalista, nuestra voluntad de transformar de raíz este sistema, de sustituirlo por otro? ¿Quiénes deberían ser nuestras dianas, el objetivo de nuestra actividad crítica y antagonista? Si seguimos respondiendo “el sistema”, nos quedaremos en un estadio estéril desde el punto de la acción colectiva: nunca concretaremos el objetivo.

Eso, o nos equivocaremos de dianas, eligiendo en contrapartida y por desesperación aquellas que nos sean más cercanas: los funcionarios, el Senado, los inmigrantes, el país del al lado, los chinos, los coches y escaparates de mi calle, el fontanero que cobra en negro, mi vecina desempleada que no declara los trabajillos que hace mientras sigue cobrando el paro. Chovinismo chabacano, lucha de clases de los últimos contra los penúltimos, radicalidad masturbatoria, salidas nihilistas, sálvese quién pueda. Todas lejos de las necesarias respuestas colectivas y contundentes que la actual situación precisan.

El capitalismo, en su actual fase (que no nació ayer precisamente), bien se ha preocupado de difuminar sus cabezas visibles. Y esto ocurre en todas las esferas y estamentos. ¿Dirigir nuestra rabia contra el empleado de turno de la sucursal bancaria de nuestro barrio, tan asalariado, mileurista y paria como nosotrxs, ante la imposibilidad de poder gritarle a la cara a Rato, Botín y el resto de juntas directivas? ¿Escupirle al funcionario que atiende el otro lado de la ventanilla? Con la policía y resto de las fuerzas represivas la situación es bien distinta, claro…

Gran parte del éxito de experiencias como las revueltas en Egipto y Túnez, o la lucha antifranquista (por poner sólo tres ejemplos entre miles posibles), reside en la concentración física, humana y geográfica del poder en una sola persona o en un grupo muy reducido. Esto permite ya no sólo identificar mejor al enemigo, sino también localizarlo concretamente, establecer un vector más o menos preciso que oriente nuestras energías. ¿Dónde está hoy el Palacio de Invierno que asaltar? ¿Cuál es la cabeza visible del “régimen”? ¿Hacia dónde y contra quién debemos dirigir nuestras marchas y acampadas?

Fraülein Troika sí que tiene muy claro quiénes son y dónde están sus enemigos

Obviando obviamente las ridículas teorías conspiranoicas que resuelven este problema táctico tomando el atajo de los nosécuántos personajes que conspiran mundialmente a nuestras espaldas y mueven los hilos de todo cuanto pasa a nivel planetario, resulta evidente que el actual estado difuso y disperso tras el que se esconde ese 1% nos supone un problema fundamental a quienes luchamos por cambiar el mundo de base. Termina por llevarnos, a nosotros también, a las respuestas difusas y dispersas, a confundir enemigos, a repliegues identitarios, al cómodo refugio de las micro-revoluciones en miniatura. Confundimos diagnóstico con receta: si el poder está disperso en complejas estructuras y relaciones de poder, nuestras respuestas no pueden sin embargo adoptar esa misma dispersión. Es el tiempo de concretar, de identificar, de localizar al “enemigo”, para generar vectores que orienten nuestras acciones colectivas antagónicas, para evitar que nuestra dispersión sea su arma. Y es que su dispersión es su mejor defensa, pero la nuestra es su mayor aliada y una de nuestras principales flaquezas.

Ojo, no digo que haya que volver al único vector, ni al sujeto revolucionario uno y trino, ni a la Revolución con mayúsculas y a inventar palacios de invierno como castillos en el aire. La lucha es y debe ser multivectorial, pues múltiples son los ataques que sufrimos. Pero esos vectores deben dirigirse realmente contra los responsables y causantes de este expolio; deben incluir todas las relaciones atravesadas por la lógica del capital, sea sobre el plano social, laboral, político, medioambiental o de género.

Como buen Capitán Araña que tras lanzar su red todo deja colgando, yo no tengo muchas pistas al respecto. Por ahora me basto con intentar situar un problema que, desde mi punto de vista, es uno de los nudos gordianos causantes de nuestro estancamiento actual, de nuestra imposibilidad e impotencia para avanzar en respuestas unitarias y transgresoras que ataque a los verdaderos culpables de esta estafa, de esta trampa, de esta guerra social abierta y sin contemplaciones que es la actual ofensiva capitalista a la que algunos todavía siguen llamando simplemente “crisis”. Y como toda problemática, como toda situación del problema, busca provocar reacciones que se sumen a este necesario y urgente ejercicio colectivo. La puerta se queda abierta.

Anuncios

Un pensamiento en “¿Pero dónde está el enemigo? La impotente ausencia de vectores frente al capitalismo difuso

  1. Fantástico, Gonza, ¿qué te voy a decir? Felicidades por el blog. Créeme que es bienvenido. Lo linko al mío que, desafortunadamente, como los tiempos, últimamente corre un poco pachucho. Abrazos!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s